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Mi perro no quiere comer y vomita y está triste: por qué y qué hago

 
Por Alba.. 20 marzo 2020
Mi perro no quiere comer y vomita y está triste: por qué y qué hago

Los vómitos son un problema bastante frecuente en cachorros, en perros que comen demasiado o muy rápido y en los que suelen comer cosas del suelo. Normalmente, los vómitos que no resultan preocupantes suelen cesar entre las 24 horas y los 3 días y, sobre todo, si conoces el motivo y sabes que ha sido por algo que no causará más daño (como un cambio de alimentación brusco o el exceso de comida en una sola vez). No obstante, si notas que tu perro está apático, no quiere comer y vomita frecuentemente puede que te encuentres ante un problema más grave.

Si te preguntas: mi perro no quiere comer y vomita y está triste, ¿por qué y qué hago?, sigue leyendo este artículo de unCOMO en el que respondemos a estas dudas, pues es esencial reconocer los signos de enfermedad para detectarla cuanto antes e impedir que cause daños graves en la salud de tu fiel compañero canino.

También te puede interesar: Por qué mi perro no quiere comer

Por qué mi perro no quiere comer y vomita y está triste - causas principales

Los vómitos son un síntoma común en muchas afecciones en perros, y aunque no hay que pasarlo por alto, en la mayoría de casos no suele ser nada grave y los vómitos desaparecen a las pocas horas o en pocos días. Hay que preocuparse más en los casos donde tu perro vomita frecuentemente y los vómitos persisten por más de tres días y si además encuentras a tu peludo decaído y sin ganas de comer, o bien si aparecen otros síntomas. Estas son las causas más frecuentes por las que un perro vomita, no quiere comer y está triste:

  • Parásitos intestinales.
  • Envenenamiento.
  • Torsión gástrica.
  • Enfermedades infecciosas.
  • Gastroenteritis.
  • Pancreatitis.
  • Ingesta de cuerpos extraños.
  • Otros problemas de los órganos internos: problemas del hígado o los riñones y úlcera estomacal.

Todos estos problemas deben ser tratados por un veterinario, ya que, en la mayoría de casos, por sí solos no se resolverán y, por lo tanto, el perro seguirá vomitando, empeorando y tendrá más problemas, hasta llegar a poner en serio riesgo su salud pues, por ejemplo, algunas enfermedades infecciosas y la torsión gástrica son muy peligrosas si no se atienden y pueden conllevar la muerte del can en poco tiempo.

Además, de seguir leyendo, te recomendamos que para ampliar esta información consultes estos otros artículos de unCOMO sobre estos síntomas en los perros:

Parásitos intestinales

Una de las causas posibles de que un perro no quiere comer y vomita y está triste son los parásitos intestinales, comúnmente llamados lombrices, aunque no todos lo son.

Llevar a cabo la pauta de desparasitación que tu veterinario te indica es muy importante, ya que de contrario tu can quedará desprotegido ante las plagas de parásitos. Si tu perro tiene parásitos intestinales mostrará, además de los vómitos ya mencionados, también diarrea, hinchazón abdominal, pérdida de apetito, apatía y dolor en la tripa. Asimismo, en algunos casos podrás observar los parásitos como gusanos en las heces.

Si sospechas que tu perro podría tener parásitos intestinales, será mejor que acudas rápidamente al veterinario para que pueda dar el diagnóstico, el cual se basará en un análisis de las heces de tu can para averiguar qué tipo de parásito está causando estos problemas y pueda aplicar el antiparasitario y dosis adecuados dependiendo del tipo de parásito a eliminar. Para prevenir este problema se recomienda desparasitar a tu perro internamente cada 3 meses y externamente cada uno cuatro u ocho meses, dependiendo de la marca del producto que se utilice.

Te recomendamos leer también este otro post sobre Cómo eliminar lombrices intestinales en perros.

Mi perro no quiere comer y vomita y está triste: por qué y qué hago - Parásitos intestinales

Envenenamiento

Otra de las causas por las que tu perro podría estar vomitando, decaído y sin querer comer nada es el envenenamiento o una intoxicación. Frente a esta situación se observan vómitos continuos, sobre todo a medida que avanza la intoxicación, esto sucede debido a que tu perro ha ingerido algún tipo de sustancia nociva o tóxica para él. Además de vómitos, podrás observar diarreas de forma repetida, pudiendo ser vómitos y diarreas sin o con sangre. Otros síntomas del envenenamiento en perros son los siguientes:

  • Debilidad y apatía
  • Fiebre
  • Salivación excesiva
  • Pupilas dilatadas
  • Mareos
  • Problemas respiratorios

Ante esta situación es de especial importancia acudir rápidamente a tu veterinario, ya que la vida de tu can puede correr grave peligro, según el tipo de intoxicación o envenenamiento. Si observas que tu perro presenta algunos de estos síntomas y sospechas o sabes cierto que se ha envenenado, ya que has visto o conoces la sustancia que se ha llevado a la boca, puedes provocarle el vómito si no han pasado más de 2 horas desde que ha ingerido dicha sustancia. Lo primero que puedes hacer si no puedes acudir antes de esas dos horas al veterinario es provocarle tú mismo el vómito con el objetivo de evitar que la sustancia se absorba, siempre y cuando estés seguro de que dicha sustancia ingerida no es corrosiva.

Para provocar el vómito a un perro puedes utilizar agua oxigenada, dándole la dosis justa y necesaria que suele ser 1 ml por cada kg del perro, así un perro de 10 kg necesitara 10 ml. Asegúrate de que el perro esté consciente, ya que de lo contrario puedes causar daños mayores, y administra el agua oxigenada diluida con agua a partes iguales y dáselo vía oral. Después de esto conviene que el perro camine para que finalmente vomite y expulse gran parte de la sustancia tóxica. No obstante esto, si tu perro ya está vomitando tanto como si no, debes llevarlo al veterinario para que lo examine y pueda eliminar todo el tóxico a través de un lavado de estómago y el tratamiento que considere adecuado.

En este otro post puedes conocer más sobre Cómo saber si mi perro está envenenado.

Torsión de estómago en perros

La torsión del estómago o gástrica, significa que el estómago gira sobre sí mismo y estrangula la parte de entrada y la de salida del alimento, provocando una serie de problemas muy graves y que requieren atención veterinaria con urgencia.

Es bastante frecuente en perros adultos de tamaño grande, generalmente después de comidas copiosas y seguidas de ejercicio, juego, carreras o saltos. El estómago repleto de comida, produce pocas movimientos musculares para la correcta digestión por su excesivo llenado, pesa mucho y cuelga más en el abdomen y se comienza a generar más gas por la fermentación del alimento. En un momento dado, favorecido por el movimiento del perro, se gira sobre sí mismo. En este momento los vasos que lo irrigaban quedan estrangulados y el estómago deja de recibir sangre o recibe mucha menos. Sin embargo, la cantidad de gases dentro sigue aumentando. Este problema se diagnostica con una ecografía o radiografía y hay que tener en cuenta que esta situación acaba con la vida del animal si no se realiza una cirugía rápidamente.

Frente a esta situación podrás ver a tu perro intentando vomitar y seguramente solo saldrá contenido estomacal durante la primera fase de la torsión, a medida que avanza verás que el perro tiene arcadas sin éxito, ya que este problema provoca que el vómito no pueda salir al exterior. Además, verás que tiene dolor abdominal, el abdomen hinchado, babeo y nerviosismo. Por supuesto, dejará de comer y estará triste o decaído por el dolor. Te dejamos aquí más datos sobre Cómo saber si mi perro tiene torsión de estómago o gástrica.

Mi perro no quiere comer y vomita y está triste: por qué y qué hago - Torsión de estómago en perros

Mi perro no quiere comer y vomita y está triste: enfermedades infecciosas

Existen diversas enfermedades infecciosas que pueden producir vómitos, que el perro deje de comer y que esté triste o decaído y que deben ser tratadas urgentemente por tu veterinario. Entre estas enfermedades destacan el moquillo, el parvovirus y el coronavirus.

Moquillo canino

Es una enfermedad vírica a la que son más susceptibles de enfermar los cachorros y perros viejos. Este virus afecta a los epitelios y el sistema nervioso, por eso puede producir una gran variedad de síntomas: fiebre, diarreas (frecuentemente hemorrágicas), vómitos, deshidratación, apatía, pérdida de apetito, tos, disnea, conjuntivitis...

Es importante acudir al veterinario cuanto antes para que realice analíticas y pueda aplicar un tratamiento adecuado. Aunque no existe un tratamiento específico, se puede dar apoyo con fluidoterapia y tratamiento sintomático, además de antibióticos para evitar infecciones secundarias. Para evitar esto existe una vacuna específica. Te recomendamos este otro artículo de unCOMO para conocer más sobre el tema Cómo saber si mi perro tiene moquillo.

Parvovirus canino

La parvovirosis canina es un virus que provoca diarreas hemorrágicas con un fuerte olor fétido en los perros. Cursa también con fiebre, vómitos y apatía. Frente a esto es importante acudir cuanto antes al veterinario, ya que sin tratamiento de soporte suelen morir rápidamente. Conoce más sobre esta enfermedad aquí: Cómo curar el parvovirus canino.

Coronavirus canino

El coronavirus canino es otra enfermedad vírica sintomatología similar al parvovirus (no tan hemorrágica), pero su pronóstico es mejor. Existen test diagnósticos combinados de parvovirus y coronavirus, útiles para proporcionar un pronóstico. El tratamiento, como en el caso anterior, es de soporte, sintomático y antibiótico.También existen vacunas para prevenir estas dos enfermedades. Te aconsejamos leer también estos otros artículos sobre Cuáles son los síntomas del coronavirus canino y Cómo tratar el coronavirus canino.

Gastroenteritis en perros

Es la inflamación del estómago, intestino o ambos. Puede provenir de causas alimentarias: comida en mal estado, alergias e intolerancias, empachos, consumo de basuras, cambio brusco del alimento, etcétera, o bien por causas de origen infeccioso: virus, bacterias y otros patógenos. También puede darse por la presencia de toxinas, por medicamentos o causas metabólicas. Los síntomas además de vómitos son: diarrea, dolor abdominal, pérdida de apetito, que dejen de comer, decaimiento, etcétera. Te ofrecemos más información sobre estos signos de alerta en este otro artículo acerca de Cuáles son los síntomas de la gastroenteritis en perros.

Para solucionar este problema habrá que acudir al veterinario para que averigüe de donde proviene. Es probable que, además de una exploración física, realice una radiografía para ver si hay algún cuerpo extraño que pudiera provocar la gastroenteritis y una analítica sanguínea para comprobar la gravedad del problema.

El tratamiento de la gastroenteritis en perros dependerá del caso pero, seguramente, será la administración de protectores gástricos, antieméticos para evitar el vómito, antidiarréicos si hay riesgo de deshidratación, probióticos y, si es necesario por gravedad, también fluidoterapia. Si el animal aún tiene el mínimo apetito, se aconseja ofrecerle una dieta muy fácil de digerir y agua, siempre vigilando que no la beba demasiado rápido o mucha cantidad en una sola vez.

Como ves, dependiendo de la causa que esté produciendo la gastroenteritis se aplicará un tratamiento u otro. El pronóstico es bueno si la causa es alimentaria (mejora con el cambio de alimentación), bacteriana (suele mejorar con probióticos y dieta o, si es necesario, con antibióticos) y parasitaria (se cura con antiparasitarios) y, en cambio, el pronóstico será de grave a muy grave si es de origen vírico.

Mi perro no quiere comer y vomita y está triste: por qué y qué hago - Gastroenteritis en perros

Pancreatitis en perros

La pancreatitis en perros se caracteriza por una producción excesiva de enzimas pancreáticas, por causas alimentarias, tóxicas, traumáticas, metabólicas o infecciosas. Es más frecuente en perros mayores y obesos. Los síntomas son decaimiento, vómitos y que dejen de comer, así como diarreas y un fuerte dolor abdominal. Se diagnostica investigando los síntomas, ecografía y TLI sanguínea.

El tratamiento, al igual que en la gastritis, es sintomático, antibióticos y analgésicos, además es muy importante llevar a cabo una dieta fácil de digerir, baja en proteínas y grasas para no estimular la secreción de enzimas. Consulta más aquí sobre Cómo tratar la pancreatitis en perros.

Mi perro no quiere comer y vomita y está triste: cuerpos extraños

Si tu perro se ha comido cualquier objeto y este ha quedado atorado en su sistema digestivo, intentará vomitarlo y puede conseguir expulsarlo o no. Debido al malestar general, la fatiga por intentar expulsar el objeto, los vómitos e incluso porque sienta dolor, si se ha comido un cuerpo extraño verás que tu perro no quiere comer, vomita y está triste o decaído.

Debes llevarlo al veterinario cuanto antes, quien le hará una exploración física y una radiografía, por si hubiera que realizar una cirugía para extraer el cuerpo extraño e impedir que cause daños mayores en tu perro, pues puede perforarle un intestino o el estómago, producir una hemorragia, etcétera, entre otros problemas también graves.

Mi perro no quiere comer y vomita y está triste: otros problemas en los órganos internos

Si se han descartado las posibles causas anteriores y te sigues preguntando "¿por qué mi perro está decaído, tiene vómitos y no quiere comer?", toma nota de estas otras causas posibles.

  • Problemas del hígado o los riñones: el perro puede presentar vómitos y decaimiento, así como dejar de comer. Esto sucede más en el caso de las enfermedades hepáticas, que por lo general cursan con vómitos, diarreas, poliuria-polidipsia, anorexia, líquido libre en el abdomen incluso síntomas neurológicos. Se pueden producir por diversas causas, por lo que el veterinario será el responsable de buscar dicha causa y aplicar un tratamiento que frecuentemente es sintomático, junto con la administración de una dieta especial. Pueden administrarse antibióticos si se confirma una causa infecciosa.
  • Úlcera estomacal: es común que estos vómitos se presenten con sangre y con un color turbio o negro y el can estará decaído y sin querer comer o lo hará muy poco. Será el veterinario el encargado de examinar a tu perro, diagnosticar el problema y tratarlo para evitar que no vaya a peor.
Mi perro no quiere comer y vomita y está triste: por qué y qué hago - Mi perro no quiere comer y vomita y está triste: otros problemas en los órganos internos

Mi perro no quiere comer y vomita y está triste, ¿qué hago?

Si observas que tu perro ha empezado a vomitar debes observarlo durante todo el tiempo para saber si tiene algún síntoma más y comunicarlo al veterinario. Tendrás que ver si vomita una sola vez o continuamente, el color del vómito, si vomita sangre o vomita restos de comida, etc.

Si tu can vomita varias veces retírale la comida durante 24 horas y dale un poco de agua de vez en cuando. Si observas que los vómitos cesan, vuelve a darle su comida, empezando por poca y aumentando la cantidad paulatinamente hasta darle su cantidad habitual. Si los vómitos no cesan y además son hemorrágicos o muy frecuentes acude sin pensarlo al veterinario, ya que seguramente se trate de alguna enfermedad que tiene que tratarse cuanto antes. Llama a tu veterinario si tienes alguna duda.

Es recomendable acudir al veterinario sea cual sea la causa que esté produciendo vómitos en tu perro si la sabes, y con más razón si no la conoces, para prevenir problemas mayores. La realidad es que todos los perros vomitan en alguna ocasión y no siempre es grave, como nos sucede a las personas. No obstante, si tu perro no quiere comer, vomita y está triste es de especial importancia acudir al veterinario.

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