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Cómo educar a un perro coton de Tuléar

Cómo educar a un perro coton de Tuléar

El coton de Tuléar es una raza de perro muy parecida al bichón maltés y, de hecho, es difícil no confundirlas. Los dos tienen un carácter muy parecido, pero físicamente se les puede diferenciar mejor ya que el primero suele tener el pelo más rizado y denso que el segundo.

En cualquier caso, si tienes la fortuna de tener uno de estos peludos en tu casa, te alegrará saber que es una de las razas más dóciles y dispuestas a aprender que hay. A continuación, descubrirás cómo educar a un perro coton de Tuléar siguiendo estos consejos de unCOMO.

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Origen del Cotón de Tuléar

El origen de la raza coton de Tuléar es un tema muy debatido. Fue declarada una raza oficialmente en 1970 y se crió en Madagascar. Se dice que proceden de las familias de la raza bichón maltés, que antiguamente estaba muy extendida en Europa entre las familias de la corte. Era un perro muy querido entre las clases altas porque tiene el carácter ideal para perro de compañía, llegando a ser lo que conocemos como perro faldero.

Su compañía fue muy apreciada también por las clases acomodadas de Madagascar. En concreto, donde más ejemplares había era en la ciudad portuaria de Túlear, hoy Toliara. La palabra coton que se halla en su nombre, significa algodón en francés, en referencia al tacto suave y el color blanco de su pelaje.

Te recomendamos que leas también este otro artículo de unCOMO si quieres conocer más detalles sobre esta raza y las diferencias entre bichón maltés y coton de Tuléar.

Carácter del coton de Túlear

Además de tener una apariencia adorable, el coton de Tuléar es un perro muy cariñoso y agradable con las personas. No es agresivo, aunque sí nervioso y caprichoso, por lo que su único fallo puede ser que ladre en exceso. Es una tendencia que puede fácilmente corregirse con un poco de adiestramiento en positivo. Es un perro que no responde bien al adiestramiento tradicional con algunos aspectos como el castigo o los gritos y, hoy en día, está mucho más valorado el hecho de educar desde el premio en vez del refuerzo negativo, puesto que está comprobado que es mucho más efectivo.

El coton de Tuléar aprecia más que ninguna otra raza la compañía de sus dueños, y siempre que pueda querrá estar contigo. Hacen mucha compañía y son muy divertidos. Les gustan los juegos y no necesitan una gran actividad física, como puede pasar con razas más grandes. Es por esto que suele ser una raza recomendada para personas mayores y familias, y también es considerada una de las mejores razas de perro para vivir en apartamentos o pisos.

Para tener un perro de esta raza conviviendo con niños hay que dejarles muy claro que no es un juguete. Se trata de una raza saludable y algo energética, pero de constitución frágil, como la mayoría de perros pequeños, por lo que si el niño jugando le da un golpe sin querer puede dañarlo. Por este motivo no es el mejor perro guardián para un niño muy pequeño, y es mejor que siempre haya presencia de un adulto.

Se trata de un perro inteligente que puede aprender muchos trucos. Es una de las mejores actividades para hacer con este tipo de can, ya que supone un estímulo mental y pasar tiempo contigo. Además, también son muy buenos canes para realizar actividades como el agility.

Por último, es una raza que sufre bastante con la ansiedad por separación. También puede adiestrarse (recomendamos consultar con un adiestrador canino en casos avanzados) pero no es un tipo de perro recomendado para alguien que pase mucho tiempo fuera de casa. Sin embargo, no es un perro difícil de cuidar, es sociable y tranquilo cuando se le pasea por lo que es una buena opción para dueños novatos.

Conseguir que tu perro coton de Tuléar te haga caso

El coton de Tuléar es una raza juguetona y activa, pero se cansa rápido. Es muy buena realizando pequeños trucos y en entrenamientos de agility. Pero para educarlo bien, también hay que tener en cuenta su carácter nervioso para poder tratarlo.

Para saber cómo educar a un perro coton de Tuléar y lograr que te haga caso, la primera norma es tener paciencia. Esta norma es aplicable a la hora de educar a cualquier perro, pero sobre todo lo es para el caso de razas pequeñas, que como es comprensible, son más asustadizas y nerviosas que las grandes. Compensa el cariño que te dan por su parte con un especial cuidado a la hora de educarlos, aunque eso no significa que tengas que mimarlos en exceso.

Para conseguir que un perro de esta raza te obedezca y haga caso tienes que tener autoridad cuando le hables. Eso no significa ser agresivo, sino todo lo contrario. Se trata de hablar poco y bien, para hacerle llegar tu mensaje con seguridad y que tu perro vea que no hay dudas. Los adiestradores recomiendan, de hecho, utilizar el "no" solo cuando el can haga algo que está mal. Sobretodo cuando se trata de razas con un ladrido agudo y repetitivo: contrasta esa energía con un sonido único y grave. Verás cómo si dices un "No" firme, llamas su atención. Pero, de la misma forma que hay que tener lo anterior presente, hay que pensar que cuando el perro haga algo bien debemos felicitarlo o premiarlo, ya sea con una palabras positivas y con tono alegre, con unas pocas golosinas para perros, con unas caricias u ofreciéndole su juguete preferido.

Ejercicio físico necesario para un coton de Tuléar

Este pariente del bichón maltés, muchas veces prefiere los largos paseos por ciudad a un día entero de excursión en el campo. Es una de las razas preferidas por las personas que viven en ciudad, porque es ideal para convivir en un piso. Esto no significa que no haya que sacarlo a parques grandes o al campo, puesto que al fin y al cabo es un can y necesita relacionarse con todo tipo de seres vivos y disfrutar del aire libre.

Basta sacarle a pasear entre 2 y 3 veces al día y jugar con él en el parque un rato, no más de 15-20 minutos además del paseo para no cansarle en exceso. En este tiempo puedes jugar a lanzarle la pelota o enseñarle pequeños trucos como: sentarse, tumbarse, hacerse el muerto, dar vueltas, etc. Los trucos harán que la compañía de tu suave peludo sea mucho más divertida, y él disfrutará llamando más tu atención, que es la actividad preferida de estos cariñosos animales.

Además, tener una rutina de ejercicio diaria, subiendo escaleras en los paseos y saliendo un par de veces al día, te servirá para mantener a tu perro coton de Tuléar en óptimas condiciones físicas, a la vez que mejorará su carácter, porque el ejercicio le convertirá en un perro mucho menos nervioso y alterable, evitando que llegue a sufrir ansiedad.

Como siempre, te recomendamos ir alternando su educación con premios y reconocimientos en positivo para convertir a tu mascota en un animal equilibrado y feliz.

Este artículo es meramente informativo, en unCOMO no tenemos facultad para recetar ningún tratamiento veterinario ni realizar ningún tipo de diagnóstico. Te invitamos a que lleves a tu mascota al veterinario en el caso de que presente cualquier tipo de condición o malestar.

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