Compartir

Cómo cuidar a una ardilla

 
Por Remedios Gómez Alonso. Actualizado: 16 enero 2017
Cómo cuidar a una ardilla

¿Quieres tener una mascota diferente? ¿Te has planteado adoptar una ardilla como compañero doméstico? Pues antes de pensar seriamente en el compromiso que supone una mascota debes tener claro que una ardilla es un animal muy especial y no tiene nada que ver con un gato o un perro. Una ardilla es una mascota exótica y nada convencional pero que requiere cuidados específicos En unComo.com te contamos cómo cuidar a una ardilla.

También te puede interesar: Cómo cuidar a una chinchilla
Pasos a seguir:
1

Si tienes una ardilla como mascota debes considerar varios aspectos para cuidarla bien. Debes ser muy consciente de que es un animal de mucha actividad diurna por lo que necesitará poder correr por toda la casa al menos una vez al día. Te recomendamos que le montes algún circuito por casa con troncos y zonas en las que pueda trepar, todo con total seguridad para tu mascota.

Durante esa jornada de esparcimiento debes vigilar a tu ardilla y tener las zonas de riesgo como ventanas, cables, balcón bien cubiertas. Además tu ardilla en su paseo puede que haga sus necesidades y rasque cosas, así que ten en cuenta la naturaleza innata de tu ardilla porque si no estás acostumbrado a sus hábitos puede que no sea la mascota perfecta para ti. También cuando esté enjaulada puede que emita sonidos agudos o rasque los barrotes, un comportamiento muy natural en ellas.

2

Para que tu ardilla esté lo más cómoda posible debes proporcionarle una jaula muy amplia porque necesitará mucho espacio para moverse, correr, trepar y con algún escondite para que se sienta segura cuando esté nerviosa o asustada. Se recomienda una jaula de alambre para que la ardilla pueda trepar por doquier.

Coloca la jaula en una zona lejos de corrientes de aire de la luz del sol, de ruidos excesivos como la televisión y en una habitación en la que haya cierta actividad porque las ardillas son muy curiosas y observadoras.

Cómo cuidar a una ardilla - Paso 2
3

Debes tener muy en cuenta la alimentación de tu ardilla para cuidarla y que crezca fuerte y sana. La ardilla es un animal omnívoro por lo que necesitará tener semillas y frutos secos a su alcance para que coma cuando necesite. Para completar su dieta debes darle verduras frescas unas tres veces por semana y también insectos de forma regular para un mayor aporte de proteínas. Puedes darle de comer gusanos o grillos.

En la jaula además siempre debe tener un cuenco o bebedero especial con mucha agua mineral limpia. Debes poner dentro de su habitáculo un tronco de madera para que desgaste sus dientes y pueda roer.

Cómo cuidar a una ardilla - Paso 3
4

Si hay algo que debes siempre tener en consideración es que las ardillas no son seres cariñosos y no es muy normal que se dejen acariciar. Si eres de esas personas que buscan una mascota que le mime, una ardilla no es para ti. Podrás pasarte horas mirando su frenética actividad, sus movimientos y su especial comportamiento e incluso con algo de paciencia puedes enseñarle sencillos juegos.

Si tienes otras mascotas en casa como perros o gatos, no te recomendamos que incorpores una ardilla a la familia. Son animales muy desconfiados ante la presencia de otros que puedan ser depredadores. Si la ven correteando por casa intentarán cazarla, puede que no consigan hacerle nada pero será una situación muy estresante para tu ardilla. Si aún así tienes una ardilla deberás estar siempre alerta cuando salga de la jaula y estar seguro de que no corre ningún riesgo.

La esperanza de vida de las ardillas oscila entre los 8 y 12 años así que debes ser consciente de que puedes darle todos los cuidados que tu pequeño amigo necesitará. No vale que cuando no puedas la abandones en libertad. Una ardilla criada en cautividad no sabrá valerse por sí misma en un futuro.

5

Si tu ardilla ha llegado a tus brazos siendo un bebé, deberás seguir unas pautas adicionales que son fundamentales para que se desarrolle a la perfección. Deberás cogerla en una manta suave, llevarla a casa y examinarla para ver que no tiene ninguna lesión. Al estar lejos de su madre seguramente estará deshidratada y con frío. Usa una almohada eléctrica, o coge una bolsa de agua caliente ponla bajo una manta y envuelve a la ardilla con ella.

Si tiene alguna lesión tras darle calor acude a un veterinario especialista en animales salvajes. Una vez la lleves al veterinario tendrá que determinar su edad para ver qué fórmula de comida darle. Cuanto más mayor sea, mayor será la cantidad de alimento que necesite y es posible que ya pueda alimentarse de algo sólido como verduras, frutas y frutos secos.

Cómo cuidar a una ardilla - Paso 5
6

A la cría de ardilla deberás darle de comer con una jeringa de 1 a 5 centímetros cúbicos. Podrás usar polvo de ebsilac o pedialyte para hidratarla para darle de comer de forma regular. Esa fórmula para dar de comer debe estar a temperatura ambiente, y deberás alimentar con cuidado, lentamente para que no se trague burbujas. Si ocurriera esto por accidente pon a la ardilla patas arriba y dale un suave golpe en la espalda para que el líquido salga por la nariz. Tras darle de comer limpia su cara y usa un algodón para estimular su vejiga.

Prepara una jaula con cama para que pueda descansar tranquila y caliente. Ponle agua abundante y limpia y a medida que se haga mayor si no deseas quedarte con ella devuélvela a su hábitat natural.

7

Si puedes haz que tu ardilla conviva con otros de su especie en la misma jaula. Las ardillas son sociables y eso además le ayudará a que su vuelta a la naturaleza sea mucho más fácil. Cuando tu ardilla tenga unas 12 semanas ya podrás darle semillas de girasol y con ellas intentar que de forma progresiva se incorpore a la naturaleza si es lo que deseas, usándolas como tentación.

Si deseas leer más artículos parecidos a Cómo cuidar a una ardilla, te recomendamos que entres en nuestra categoría de Mascotas.

Escribir comentario sobre Cómo cuidar a una ardilla

¿Qué te ha parecido el artículo?

Cómo cuidar a una ardilla
1 de 4
Cómo cuidar a una ardilla

Volver arriba